martes, 14 de junio de 2011

Monarquismo

Un aforismo espigado en los papeles de Ángel López-Amo:

No es lo mismo defender al rey que defender los propios intereses. A aquel se le abandona, éstos se defienden con los dientes.

Por eso tal vez no es lo mismo ser monárquico que monarquista. El monárquico no es que trate muy bien a los reyes, pero al menos no explota económicamente a la realeza, único designio del monarquista. Lo había visto también muy claro Gómez Dávila.

En este, que actualiza el pensamiento clásico español sobre el origen del poder, epitoma su doctrina:

El poder viene de arriba, pero viene también de antes.