viernes, 6 de mayo de 2011

Filoque

Logos heracliteano y juánico,
naturaleza y convención,
voluntas y ratio,
patetismo y razón,
estatuto y contrato,
Gemeinschaft y Gesellschaft,
incluso función y órgano,
amigo-enemigo,

son dialécticas que
me parecen la disputa por un filoque
si las comparo con la movilización total del espíritu,
con la contienda trascendental entre lo espontáneo y lo difícil:
ponido y puesto
en la lengua balbuciente de mi hija.

4 comentarios:

Ángel Ruiz dijo...

Muy buen poema.
Y no sé si lo del logos joánico cuadra ahí. Valía con el "logos heracliteano".
(Y una errata: 'Filioque')

Jerónimo Molina dijo...

Muchísimas gracias, Ángel. Es verdad que basta con logos heracliteano, pero tiendo a recalcar la dialéctica por un automatismo (cuántas veces no habré escuchado a mi maestro hablar de uno y otro).
Efectivamente, es Filioque, si escribí Filoque es porque creo haberlo leído así, vulgarizado gramaticalmente (supongo que a partir de una vulgarización fonética previa), en autores clásicos españoles.

E. G-Máiquez dijo...

Quizá sea una contienda entre lo lógico y sistemático (ponido) y lo convencional. Cuanta más lucha, más espíritu crítico demuestra tu hija. Enhorabuena (desde luego, también por el poema).

Jerónimo Molina dijo...

Gracias Sergio y Enrique. Eso de ver y oír esforzarse por hablar a una niña de dos años y medio (que además es tu hija) forma parate de lo inefable. Más todavía si uno recuerda el momento, digamos, en que (aunque parezca pedante, ¿cómo expresarlo?) el genio de la lengua la tocó y, de pronto, empezó a hablar (más exactamente: a decir cosas).