viernes, 29 de julio de 2016

Paralelismos

Releo mis notas sobre Masa y poder, el libro que se confunde con la vida del sefardí Elías Canetti. Este tipo de libros inauguran y clausuran un género literario único e irrepetible, como el dodo. También, como ese ave exótica, extinguido.

Hay en sus páginas de todo lo imaginable. Fogonazos sociológicos e intuiciones extraordinarias. Cuando escribe sobre los "símbolos de masa" de diversas naciones europeas se ocupa de Inglaterra. Hay ahí un pasaje en el que parece poner en prosa unos versos prescientes de Ruyard Kipling, de su A Song in Storm, que cito a la menor ocasión:

Be well assured that on our side
The abiding oceans fight.

En palabras de Canetti:


Cuando los ingleses eran atacados en su isla, se confiaban al mar: 
con sus tormentas, este venía a ayudarlos contra el enemigo.

En la primera página de La rebelión de las masas habla Ortega de la "masa" y de su "poderío social", términos que le vendrían muy bien para subrayar la dimensión puramente sociológica del libro. Justamente lo que hace Canetti. Pero menciono a Ortega porque entre él y Canetti o Cañete hay un curioso paralelismo sensitivo.

En Cañete salta la liebre cuando tiene de la masa, en los años treinta, una experiencia táctil. En Ortega, por la misma época, la experiencia en cambio es visual. Todo está lleno de gente y eso él lo ve. Tiene ese paralelismo algo profundo que se me escapa. Debe haber también, en alguna página recóndita, el registro coetáneo de una experiencia auditiva paralela. En el jazz tal vez. La olfatoria es palmaria. Y la experiencia gustativa de las muchedumbres ¿cómo será?