miércoles, 12 de octubre de 2011

Ach so!

Carl Schmitt es un escritor difícil. Como su ángel guardían, Thomas Hobbes, solía abrir una ventana en la tormenta para cerrarla otra vez, lanzando al éter una sentencia lacónica, un lema o una etiquea.

Alguna vez se le escapó, en las vueltas del camino, una exhalación que vale por la interpretación auténca de su obra.

En el segundo Diario paralelo, en un apunte del día de San Silvestre de 1931, hay una de esas "interpretaciones auténticas":

Romantik: Die Krokodilstränen im Auge des bürgerlichen Liberalismus.

Era eso, entonces, su Politische Romantik de 1919:

las lágrimas de cocodrilo en los ojos del liberalismo burgués.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Equivalencias

Economistas, individualistas tontos [que tanto abundan en España].
Por cuenta y responsabiliad de Don Marcelino Menéndez Pelayo (correspondencia con Clarín).

Hoy, en el sentido original de los términos y mutatis mutandis, igualmente podría añadirse a la de Don Marcelino esta otra equivalencia:
Economistas, socialistas tontos [que tanto abundan en España].

martes, 20 de septiembre de 2011

Faringitis

Un abrecartas clavado en la garganta.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Giner (de los Ríos)

Así lo definía, en un escolio que vale por varias biografías, Menéndez Pelayo:

[Giner] será todo lo buen hombre que se quiera, pero no pasa de ser un maestro de escuela afectado y fastidioso.

Sus bisnietos y tataranietos, acampados en la Universidad más de un siglo (con el intermezzo de ajustes de la inmediata posguerra, tal vez inevitables y que yo ni justifico, ni, por supuesto, deploro), siendo igual de afectados y fastidiosos, ya no tienen la virtudes campestres del Urvater de la barbita florida.

La valía

Menéndez Pelayo, enfrentado con Salmerón cuando estudiaba metafísica en su cátedra madrileña, caló a todos los krausistas a la primera. Viajando por Europa, más tarde, pudo contrastar mejor su opinión. "Personalmente considerados, le escribía a Valera en una carta, valen más como hombres que como pensadores". Muy benevolente me parece esta idea del escritor de la Montaña.

De todas formas, como elogio, siquiera como descripción mínimamente significativa, lo colocaría yo al nivel del socorrido, desnaturalizado y nada problemático "buena persona".

viernes, 16 de septiembre de 2011

Pateo triunfal

Eso, un "Pateo triunfal", ha sido lo del francés y el inglés saludando a los desventurados libios, que creían ver en ellos a unos héroes de la División Leclerc.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Tal vez lapsus

El del busto locuaz que pone voz, en la televisión, a las imágnes del Primer ministro británico y el Presidente de Francia pateando Libia.

El busto en plano americano, la chica del micrófono, se veía despierto, de modo que me quedo con la duda: no se si leía una noticia o improvisaba un editorial.

martes, 13 de septiembre de 2011

Piet Tommissen [1925-2011]

Piet Tommissen murió el 21 de agosto pasado.

En su nombre cabe todo "el noble arte de la nota a pie de página". Su casa de Grimbergen era uno de los centros neurálgicos de la ciencia política europea, adonde muchos llegábamos, en arribada forzosa y necesaria, como atraídos por su autoridad (la del conocedor de Schmitt, Pareto, Sorel y tantos otros maestros). Desde allí llegaban puntualmente sus cartas, que eran siempre un estímulo intelectual fuera de serie. Traduje algunos de sus textos publicados en Empresas políticas y le sigo debiendo el volumen doble dedicado a la influencia de Carl Schmitt en España.

Descanse en paz.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Estudio General

Gracias.
Hasta muy pronto.
Adiós.

sábado, 27 de agosto de 2011

Del yeso hacia el aceite

En un Diccionario de Ciencias sociales editado en Alemania, tal vez en los años 30 (excúsenme la imprecisión en la cita: estoy desembalando estos días papeles y libros), que consulté hace un tiempo se puede leer este epítome de la actitud política de los españoles: "Practican el deporte de cambiar constituciones". Doy fe de la literalidad de mi traducción.

Cuando leí en El Estado de obras, de Fernández de la Mora, que un cínico viajero francés decía que en España la constitución es una pellada de yeso sobre granito, pensé que a Don Gonzalo le hubiera gustado tener noticia de mi hallazgo.

Ahora es distinto. Vivimos en un régimen de progreso. La cifra del movimiento político es la reforma constitucional. Se va viendo que toda reforma constitucional, en España, es un lamparón en un charco de aceite.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Hebras y cabos sueltos

Toda lectura es providencialista, incluso cuando al cerrar el libro vemos que esas páginas se nos quedan como cabos sin anudar en una trama cuya coherencia última apenas vislumbramos y de la que, quién sabe, tal vez tendremos que responder. 

Esa es la impresión que me dejan las excursiones de los últimos días: El monasterio de la Oliva, la obra colectiva que en 2007 conmemoró el LXXX aniversario del restablecimiento de la Orden del Císter (O. C. S. O.) -cistercienses de estricta observancia-, en ese enclave religioso de la ribera del río Aragón; La cocina cristiana de occidente, de Cunqueiro -con muchas erratas que afean el texto casi tanto como los dibujos metidos a capón al final de la mayoría de artículos: hay con "recurso de contrafuego" donde debería rezar "de contrafuero" que resulta sumamente ofensivo-; El cantar de Roldán, que empezamos ya a leer en el túmulo al Roldán de la leyenda desde el que se domina el paso de Roncesvalles; César Borgia y Viana (1507-2007), de Félix Cariñanos, erudito local vianés, que se detiene en todos los detalles de la muerte y la sucesivas exhumaciones y inhumaciones del arrogante caudillo en esa tierra navarra.

miércoles, 10 de agosto de 2011

A propósito de la Dictadura

[De una visita al Discurso sobre la dictadura de enero de 1849, uno de los grandes discursos políticos de la historia, y otra a Eugenio Vegas.]

Mal menor: bien posible.

El epigrama parece lo que es: una prudente justificación de la dictadura clásica, la del sable, no la de la daga.

lunes, 8 de agosto de 2011

Baroja en la Puerta del Sol

Flanea Baroja dentro y fuera de la Puerta del Sol.

Cuánta acémila afiliada al llamado "Movimiento del 15-M" da todavía la razón a los barruntos de Don Pío en Juventud, egolatría:

Los revolucionarios españoles siempre me han dado la impresión de guardarropía.

Pero también frente a ellos, para decirlo todo y seguir con Baroja, se adivina el optimismo de los eunucos.

viernes, 5 de agosto de 2011

El ángel protector de CS

Entre todas las anotaciones de Carl Schmitt en sus diarios hay una sorprendente.

La recoge el autor de boca de Ánima y yo la traigo aquí de memoria. "Un nazi le ha dicho a mi mujer que yo no tengo instinto y ella le ha contestado tajante: no lo necesita, él tiene un ángel protector". Lo del ángel es seguro, de lo contrario no se explica cómo pudo tantas veces salir de la barriga del pez.

Pero instinto también tenía, al menos para las cosas de España. En su correspondencia con Rafael Calvo Serer, de la que sólo conocía hasta ayer una mínima parte (de poco interés), sintentiza, con una frase de Ramiro Rico (comentador de España, sin problema de Calvo, Rialp 1949), el agotador llanto de los españoles por su patria, particularmente desde 1898: el presupuesto de una España problemática, lema del falangismo de Escorial y anatema para los católicos monárquicos de la generación de 1948, es el mito (esto lo añado yo) de una Europa aproblemática.

En la misma carta, fechada en Plettenberg el 2 de diciembre de 1950, IC aniversario del golpe de Luis Napoléon, el Golpe por excelencia en el siglo del parlamentarismo discutidor, declara también Schmitt su afecto sin complejos por la España aproblemática del libro de Calvo, por la España orgullosa que desentumece sus músculos del "Prólogo" de Fernández de la Mora a su libro, posterior, sobre el crepúsculo de las ideologías:

Meine grosse Sympathie und meine Liebe sin problema für Ihr Spanien.

lunes, 1 de agosto de 2011

Definiciones

Para Un invierno propio, de LGM:

Un chorro de plomo caliente.

Petilla de Aragón

En el enclave navarro de Petilla de Aragón nació Santiago Ramón y Cajal. Los desvelos de la Diputación foral de Navarra en los años 50 salvaron la casa natal del histólogo (y el resto del pueblo, casi en ruinas) de un abandono seguro.

Muy transformada, merece sin embargo la fatiga de los 20 kilómetros que serpentean y trepan desde Sos del Rey católico. Atiende un chico muy joven que abre y cierra la casa los fines de semana. Él y sus padres, de Zaragoza, son la mitad del censo vivo del pueblo en invierno.

El médico pasa consulta los lunes de 11:30 a 13 horas. El pan llega desde una tahona de Sos los martes y los sábados. El alcalde saliente, al parecer, contado todo esto con discreción por un vecino, no se va, de modo que el entrante no puede tomar posesión.

Ramón y Cajal sólo volvió una vez a su pueblo natal y no pudo reconocerse ya en él, tan aislado y desvencijado. 

El alcalde le invitó en alguna ocasión a dictar conferencias (lo que no se atreva a pedir un alcalde de pueblo) y el sabio le contestó declinando la invitación y enviando unos duros pra becar a los chicos más capaces de Petilla. Tal vez don Santiago se interrogó  en esa ocasión con la misma pregunta evangélica sobre Galilea: ¿cómo pudo salir algo bueno de allí?

viernes, 29 de julio de 2011

Símil

En Papel de símiles, una sátira política anónima impresa en 1670, se recoge una de las interrogaciones genéricas sobre la historia de España. 
¿Cómo no recordarla también ahora?

¿En qué se parece España a sí misma?
En nada.

Derrota, agotamiento, decadencia

He terminado la cala en el ya para mi familiar AGUN, Archivo General de la Universidad de Navarra. Anotados han quedado en mis papeles, con algún desorden y algún número irreconocible, las cajas de los archivos particulares de Calvo Serer y Pérez Embid que me interesan y que consultaré la semana que viene.

Federico Suárez (La crisis política del Antiguo régimen), José Mª García Escudero (De Cánovas a la República) y otros libros de los historiadores del grupo Arbor (los westfalianos) serán ahora lectura obligada. 

Empiezo por Derrota, agotamiento, decadencia en la España del siglo XVII, de Vicente Palacio Atard. Palacio Atard lamentó siempre la publicación de este libro en RIALP, supongo que por la etiqueta Opus que entonces le pusieron (¿quiénes? ¿y qué?) El capítulo que dedica a la "crisis espiritual" recuerda, con un punto de exceso, lo palmario: el hatajo de inútiles que rodeaban a un rey que ya no quería gobernar (aunque sobre el melancólico Felipe IV haya más de qué hablar).

Aquella camarilla de la que hacía figura de evadirse el Rey en su correspondencia con la monjita concepcionista de Ágreda "pone la carne de gallina en el ánimo de quien se acerca a contemplar la historia de España en sus momentos más graves. Hombres ineptos y además venales muchas veces, que sostienen toda una cohorte de ayudantes más ineptos todavía. Y entre ellos el destino de España se malogra". "Ambiciosos y venales".

Con estos cuidados inactuales en mente me llama Yolanda para decirme que ,por fin, se convocan elecciones generales en España.

martes, 26 de julio de 2011

De Cajal a Calvo Serer

Del palacio de Sada, casa natal de Fernando de Aragón, en Sos del Rey católico, me llevé como recuerdo una edición de El mundo visto a los ochenta años, del arterioesclerótico, según su propio verbo, Ramón y Cajal. Su actualidad (problema catalán) se impone  y aún trasciende del estilo literario de un hombre de la restauración que escribía "mónita", criticaba con desenvoltura el pesimismo de Spengler y conocía y apreciaba el Genio de España de Giménez Caballero. Los tónicos de la voluntad me inflamó el espíritu un verano caliginoso y eso no se olvida.
* * *
Casi al mismo tiempo, mientras un tiempo otoñal suspende nuestra proyectada excursión a San Juan de la Peña y al castillo de Loarre y me hace añorar las solaneras murcianas, he leído Rafael Calvo Serer y el grupo Arbor, de Onésimo Díaz Hernández, publicado en 2008. Se ve que Calvo, como seguramente le llamaría Franco, aficionado también a los apellidos, como el General Primo de Rivera, no estuvo en el sitio adecuado para ejecutar su política de cultura desde arriba. José María Albareda, un científico íntegro y de moralidad intachable, secretario del CSIC, frenó con discreta mano izquierda la politización de Arbor y del Departamento de Culturas modernas que obsesionaba a Calvo Serer y que a él no le debieron parecer oportunas. El libro de Díaz Hernández, en la estela de otras historias culturales del franquismo (Gonzalo Redondo, Álvaro Ferrary), cuando menos por el tratamiento de las fuentes y el trabajo en el Archivo General de la Universidad de Navarra, es una obra de mérito.

lunes, 27 de junio de 2011

Despotismo democrático y peritonitis

La monarquía social y representativa en el pensamiento tradicional (Rialp 1954), de Rafael Gambra, es un libro de prosa e ideas luminosas. Su intención es transparente ya desde el título, elegido con mucha intención para puntualizar la posición del tradicionalismo (carlista) con respecto a La monarquía de la reforma social, de Ángel López-Amo, entusiasta de Lorenz von Stein, a quien los tradicionalistas consideran un facilitador de la tarea destructiva de Marx. Una tesis muy parecida se encuentra en el epílogo del Marqués de Valdeiglesias a Escritos sobre la instauración monárquica (Rialp 1955), que recoge los editoriales del diario La Época, redactados por él mismo, Eugenio Vegas y Jorgen Vigón, entre noviembre de 1933 y el 12 de julio de 1936.

La doctrina tradicionalista sobre el poder real, que es la tradicional española, no pierde su interés, sino que lo acrece, en una época en la que los mayores peligros para las libertades de los individuos y los grupos y asociaciones (naturales o artificiales) que los amparan vienen precisamente de la versión despótica de la democracia. La única posible de ese régimen según el pensamiento tradicionalista.

Al lado del sargento Hugo Chávez Frías, caudillo bolivariano, Luis XIV, dominus ab legibus solutus, representaría el papel de un modesto alcalde de pueblo, temeroso de Dios, del recurso contencioso-administrativo y del Alcubilla.

Aún así, recordar ahora que un dolor de barriga puede llevarse al otro barrio a Chávez y que su fin es tapar, con el barro, un agujero en el suelo tropical, sirve para demostrar que todas las doctrinas del poder absoluto son siempre autocontradictorias. Que se refuten a sí mismas es tan sólo cuestión de tiempo.